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Cestos para la Ropa

Caperucita, escoge tu cestita

A la hora de guardar la ropa, tenemos infinidad de posibilidades: organizada en el armario, colgada en el perchero, doblada en los cajones de la cómoda… Pero ¿y cuando está sucia? Dejarla tirada en el suelo no es una opción. En MADE.COM, te damos la solución perfecta: una cesta original para la colada. Es la propuesta más práctica y decorativa que podrás encontrar. Es práctica porque tendrás la ropa siempre localizada y lista para lavar (no desaparecerá ningún calcetín). Y decorativa porque te ofrecemos todo tipo de diseños, materiales y tonalidades para que quede bien en cualquier habitación, no solo en el baño.

Oculta tus trapos sucios

A nadie le gusta ver la ropa a través del cesto o sobresaliendo por el borde. Por eso, te damos trucos para que solo te acuerdes de los trapos sucios al hacer la colada. Un aspecto fundamental es el material. El mimbre, la hierba marina o el ratán son tendencia, aportan un toque natural y atenúan los olores. Además, al trenzarse crean un efecto opaco. La lona y el fieltro son una opción muy resistente y discreta. Si el problema es lo que se ve desde arriba, busca un cesto para la ropa sucia con tapa o de tipo bolsa.

¿Dónde la pongo?

Te proponemos cestas de diferentes clases para que puedas colocarlas en la estancia que mejor te convenga. Una moderna cesta de mimbre en el dormitorio te ayudará a mantener el orden sin perder el estilo. Si te resulta más cómodo tenerla en el baño, opta por una de lona y latón con bolsa extraíble para llevarla fácilmente de una habitación a otra si es necesario. Si tienes un cuarto amplio para la lavadora y la plancha, añade también un tendedero clásico o de tres niveles. Te será muy útil cuando llueva y no puedas tender al aire libre.

Una colada cómoda

Una de las tareas del hogar que más tiempo ocupa es hacer la colada. Hay que separar la ropa, lavarla, tenderla, recogerla, doblarla, guardarla… Un cesto para la ropa sucia adecuado puede facilitarte el trabajo. Los cestos con compartimentos solucionan desde el principio la clasificación por colores, por ejemplo. También es muy práctico tener cestos de distintos tamaños: pequeño para la lencería, mediano para las prendas blancas y grande para el resto. Si sueles ir de aquí para allá con una cesta grande por el motivo que sea, cámbiala por un carrito de lavandería y así todo irá sobre ruedas. Literalmente.