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El misterioso patio de Ámsterdam reservado solo a mujeres

El misterioso patio de Ámsterdam reservado solo a mujeres

Escondido detrás de una discreta puerta en medio de los canales de Ámsterdam, existe un patio cerrado que parece sacado de un cuento de hadas. Construido en el siglo XVI para albergar a viudas protestantes, het Venetiaehofje todavía conserva su lujo del pasado. Actualmente, 28 mujeres independientes llaman a este espacio su hogar. Nos reunimos con la residente Rubia Heyer mientras organiza un almuerzo para sus vecinos, para descubrir qué hace de este lugar tan especial.

"Soy bicultural y crecí en la parte sureste de Ámsterdam, donde había un vecindario muy diverso. Cuidar de los demás y la hospitalidad fueron valores clave en nuestra casa". Por tanto, no es de extrañar que Rubia se enamorase de la energía y el ambiente de het Venetiaehofje. "Algunas mujeres han vivido aquí durante más de 25 años. Nos cuidamos las unas a las otras. Nos preparamos una sopa caliente cuando estamos enfermas. Puedes elegir ser reservada y guardar las cosas para ti, o hacer todo lo contrario".

"Una vez, tomamos un poco de vino en el jardín y uno de mis vecinos me preguntó por mi novia. Es realmente genial que todos acepten mi homosexualidad aquí, sin importar a qué generación pertenezcan. Recuerdo que le dije que acabábamos de separarnos. Estaba destrozada. Ella respondió, con un acento típico de Ámsterdam: 'Oh, cariño, yo tuve una relación de 20 años, y al final lo superas'. Realmente me hizo poner las cosas en perspectiva".

Detalles y más detalles

"Soy muy exigente a la hora de decorar mi casa, ya que quiero que refleje mi personalidad". Para lograrlo, Rubia usa detalles bien elegidos para crear la atmósfera perfecta. "Me gusta el oro. Y aunque no soy una gran fanática del color, las flores agregan el toque perfecto de luminosidad".

Denominador común

"Soy bicultural, homosexual, mujer, feminista y creativa. Y mis amigas nutren esos diferentes aspectos. Por eso somos amigas. Conectamos a través de cosas que compartimos, ya sea el hecho de ser mujer, la sororidad o las mismas raíces. Me hacen sentir como en casa. Es curativo".

Historias de fantasmas

Dicen que los espíritus de antiguos residentes tienden a salir a cazar cuando los hombres visitan el patio. "Generaciones y generaciones de mujeres solteras han vivido aquí antes que yo. Muchos residentes actuales incluso han notado su presencia", explica Rubia.

Energía positiva

Rubia ha trabajado en una agencia internacional de contratación de moda durante más de siete años. "Realmente disfruto explorando, seleccionando y trabajando con todo este talento. Puede parecer un cliché, pero me da mucha energía estar rodeada de personas tan apasionadas".

Compartir es vivir

"El pollo solía ser mi plato principal, pero ya casi no como carne. Ahora, por lo general, preparo platos vegetarianos al estilo Ottolenghi para mis invitados. Preparar comida para alguien es como cuidarlo; es nutritivo. Tiendo a preparar las cosas con anticipación para poder unirme a las conversaciones de la mesa cuando tengo invitados".

Preparando el ambiente

Cuando Rubia invita a sus seres queridos a cenar, ofrece más que comida. "Compartir alimentos debe ser una experiencia, un entretenimiento nocturno, no solo nutrición. Hablo con mis mejores amigos todos los días. Pero intercambiar opiniones e historias mientras compartimos comida, eso es amor".

Oasis exterior

"El jardín es puro placer: tranquilo, silencioso y verde, especialmente en verano. Nuestros vecinos jubilados suelen tener vino y bocadillos en el jardín, y siempre nos invitan a unirnos. Un día de verano así es simplemente perfecto".

Directo al paladar

"Por supuesto, la comida es la parte más importante de la mesa; preferiblemente en abundancia. Durante mi infancia, siempre había mucha comida en la mesa; creo que esa es la razón por la que mi mayor miedo al organizar una cena es no tener suficiente. Así que siempre me paso".

Vistiendo la mesa

"Las flores son parte esencial de la mesa, al igual que ocupan una parte importante de mi corazón. Me encanta que mi mesa tenga un estilo elegante, pero no demasiado lujoso; solo una buena vajilla, cubiertos de oro y vasos bonitos".

"Es un privilegio vivir en un lugar como este. Todos somos diferentes pero, gracias a eso, podemos aprender los unos de los otros. Uno de mis vecinos tiene la intención de hacer un podcast con mujeres mayores para hablar sobre la convivencia con las generaciones más jóvenes", dice Rubia. "Lo que tenemos en común es que somos mujeres independientes. Y creo que eso nos une". Parece que, como dice el letrero de la entrada: el amor es realmente la base en het Venetiaehofje.

Artículo escrito por: Gwen Gassler
Imágenes de: Nicole Bachmann | Art direction by: Laura Cumming

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